Después de casi dos meses desde que «En brazos del destino» ha sido publicado, haré la primera presentación del libro el jueves 14 de marzo a las 19:00 en B Travel, agencia de viajes de Madrid situada en la calle Miguel Ángel 33.
Durante una hora, hablaremos sobre viajes, aventuras, experiencias vitales, amenizando la charla con fotografías. Después se podrán adquirir allí ejemplares dedicados, o llevar tu ejemplar, si ya lo tienes, para que te lo dedique.
Dado que el aforo es limitado, te recomiendo que si quieres asistir te inscribas en la página web del evento en el siguiente enlace:
Pero si estás fuera de Madrid o no puedes venir ese día, también podrás ver el evento de manera virtual a través de Youtube:
PRESENTACIÓN EN VILLAMANTILLA
También el sábado 16 de marzo, a las 18:00 horas, estaré en la Casa de la Cultura de Villamantilla, un bonito pueblo de la sierra suroeste de Madrid, presentando «En brazos del destino. Una vida de viajes y desapego».
Esta vez acompañada por mi amiga y escritora Gema Sánchez, pasaremos una bonita tarde hablando sobre la biografía, nuevamente disfrutando de ver fotografías que acompañarán a la entrevista-coloquio.
También allí podrás adquirir tu ejemplar dedicado, si así lo deseas.
¡No lo olvides!:
14 de marzo a las 19:00– B Travel Experience, C/ Miguel Ángel 33, Madrid.
16 de marzo a las 18:00– Casa de la cultura de Villamantilla, C/ General Yagüe esquina con C/ Cultura 1, Madrid.
Después de casi un mes publicado, «En brazos del destino» está llegando a muchas personas que lo están recibiendo de un modo muy especial. Porque esta biografía no es simplemente una sucesión de acontecimientos vitales, sino la transmisión de una enseñanza de vida. Quizá sea más un libro de autoayuda que una simple biografía, y eso es lo que hace que los lectores y lectoras conecten con él tan rápidamente.
Aquí os dejo algunos de los comentarios que van llegando sobre «En brazos del destino. Una vida de viajes y desapego».
LOLA : he tardado en decidirme a comentar tu libro. Eres muy valiente de mostrarnos tu interior de esa forma tan clara y transparente. Además, con esa vida intensa que llevas abres los ojos a tola la que te lea, y ojalá aprendan de ti. A mí la parte de crecimiento personal que salpica cada capítulo me encanta. Enhorabuena y que sepas que se te quiere, y por lo que he leído somos muchos.
MARI CARMEN : ¡Gracias por este libro tan maravilloso! ¡Tu vida tan fascinante! Que nos enseña a ser valientes y libres y a no tener tantos miedos. ¡Gracias!
DEISY: estoy conectando con tu historia. Gracias por compartirla.
CHELO: Hola Cristina. ¡Qué vida tan intensa! Me encantó. Y una gran valentía desnudarte hacia el mundo. ¡Gracias! Lo recomendaré.
CHUS: Siempre admiré tu valor al irte con una niña a vivir a India. Estoy deseando leerte para aprender a superar más mis propios miedos, para tener el valor de ser más libre, como tú, y de hacer aquellas cosas que nunca me atrevo a hacer por miedo. Gracias por el tiempo que te has tomado en poner tanta experiencia de vida en tu papel.
JAVI: feliz de tener en mis manos la biografía de mi hermana. Estoy seguro de que me va a hacer disfrutar mucho… hacer un viaje al pasado y descubrir muchos secretos de su vida. ¡Te deseo muchos éxitos!
LAURA: vidas que inspiran y te hacen viajar desde el salón de tu casa.
MERCHE: la vida de mi amiga, llena de aventuras, esfuerzo y superación. Os enseñará… ¡os lo aseguro!
SARA: Ya me he terminado el libro y me da pena. No quería que se acabara. Me ha encantado de verdad, y me alucina lo valiente que has sido y lo fuerte que te has hecho después de todo lo que la vida te ha dado. ¿Para cuándo la segunda parte?
MARTA: Conocí a Cristina en el colegio y este libro para mi era una lectura casi casi obligada por las ganas y la curiosidad que me generaba. Escribir una autobiografía no debe ser fácil, pero si encima has vivido como 50 vidas en una aún parece que lo pone un poquito más interesante, y Cristina ha superado con creces mis expectativas. Valiente y decidida. Estoy segura de que para unos Cristina será roble, pero yo la he visto con la fortaleza y flexibilidad del junco al que no le gusta la rutina y se deja mecer buscando aventuras y emociones nuevas. Es curioso como tras leer el libro he conocido a una Cristina diferente a la que conocí hace muchos años y que ahora, en la distancia, me parezca mucho más cercana que cuando compartimos aulas.
AZU: Solo quería felicitarte, decirte que me ha parecido maravilloso. Me ha fascinado la manera tan bonita que has tenido de salir de situaciones tan complejas en la vida, y que requieren de una gran capacidad de amar. Me pareces una mujer brillante, admirable y muy valiente. Muchísimas felicidades. Me ha encantado.
MAMEN: ¡terminado! Vida complicada, maravillosa, triste, alegre, llena de sorpresas, envidiable, chocante, bella, interesante, agitada, relajada… podría seguir. ¡No cambies!
¡MUCHAS GRACIAS A TODAS/OS! A SEGUIR DISFRUTANDO CON «EN BRAZOS DEL DESTINO. UNA VIDA DE VIAJES Y DESAPEGO»
Desde hace mucho tiempo, cuando hablaba con personas que no me conocían sobre mi vida, el comentario general solía ser que debía escribir mi biografía. Escribir una biografía en la mitad de la vida no es, quizá, lo más común, pero tras leer un anuncio de Europa Ediciones, decidí embarcarme en la aventura.
Esta biografía nace con la intención de servir de inspiración a aquellas personas que quieran cumplir sus sueños. No quiero ser modelo de nadie ni de nada, simplemente compartir mi forma de sentir, de entender la vida, compartir mis vivencias, y dejar que cada cual se quede con lo que más le resuene.
Abrirse al mundo no es una tarea fácil. Surgen miedos, inseguridades, pues ahora siento que me he vuelto «transparente» para aquellas personas que lean la obra; pero tenía que ser así, pues, quizá, ese fuera mi destino.
Ahora solo me queda soñar con que le llegue a muchas personas.
Espero y deseo que quien lo lea disfrute de él, y que todo el esfuerzo y la ilusión invertidas en esta biografía tengan su resultado, para el bien de muchos seres.
Si quieres un ejemplar puedes pedírmelo directamente en mi whatsap 639229300. Te lo enviaré dedicado.
Si quieres comprarlo en la web de la editorial, este es el enlace:
Y, sobre todo, si lees «En brazos del destino» y te resulta interesante, te aporta, o simplemente crees que merece la pena, comparte la información con tus seres queridos.
Recientemente he viajado a Nueva York. Estuve allí por primera vez en 1993, y más tarde viví en Manhattan durante dos años, de 1995 a 1997. Desde que me marché nunca había vuelto a la ciudad que nunca duerme y, sin embargo, en todos estos años no me había olvidado de las lágrimas que dejé caer en aquel entonces, cuando vi que los rascacielos se alejaban en la distancia, sin saber si algún día volvería.
octubre 1993-octubre 2022
Veintinueve años después, una promesa a mi hija ha hecho que me haya rencontrado con aquella ciudad que dejé, que ya no es la misma (al igual que yo), pero que sigue manteniendo su esencia.
Nueva York es única. Es vibrante, mágica, llena de vida. Y ha sido estando en Nueva York cuando me he dado cuenta de que, en otro lugar del mundo, completamente opuesto a la Gran Manzana, existe una ciudad igual de vibrante que Manhattan: Varanasi, en India. Y es que a veces, los extremos se tocan.
Varanasi, India
Manhattan, USA
Varanasi, dicen, es la ciudad viva más antigua del mundo, la ciudad que sigue manteniendo tradiciones de siglos atrás, la ciudad que ha parado en el tiempo. Una ciudad que vibra, que nunca descansa, con millones de peregrinos que la visitan a lo largo del año, con miles de festivales que adornan su día a día. Una ciudad en la que la vida sale a la calle para ser vivida. Y esa misma vida, esa misma energía, la encontré en Nueva York: calles y plazas repletas de gente, movimiento incesante, luces de neón que iluminan la noche. No son los ghats a orillas del Ganges, no. Es Times Square.
Times Square, Manhattan (USA)
Ghats de Varanasi a orillas del Ganges (India)
Paradójico, ¿verdad? que la ciudad más antigua del mundo, llena de tradiciones ancestrales, se pueda parecer a la ciudad donde nacen las vanguardias, donde se maneja la economía mundial, a la ciudad de los rascacielos.
Y, sin embargo, he sentido la misma energía vital en ambas, y de ambas vivo enamorada.
Nueva York y Varanasi. Para mí, simplemente, dos caras de la misma moneda.
Llevo meses sin escribir, absorbida por la vorágine de la vida. Trabajo, atascos, más trabajo… La mente, cuando tiene un momento desocupado, necesita descansar y poco espacio queda, en el día a día, para la creatividad. Los versos se han escapado entre el humo de los coches, pero de vez en cuando, renace un atisbo de poema.
En esta ocasión, dediqué un poema a una persona sin hogar que acude al centro de día en el que ahora trabajo. Y dice así:
Qué fácil reírse del inocente,
del diferente o el indiferente,
qué fácil reírse de aquellos que expresan y sienten,
No me gusta hacer demagogia, pero tampoco puedo permanecer impasible ante lo que sucede a mi alrededor. Situaciones que me hacen cuestionarme, como muchos filósofos hicieron en el pasado y siguen haciendo hoy, si el ser humano es bueno o malo por naturaleza, sin olvidarme, por supuesto, de que ya de por sí bueno y malo son simples conceptos creados por el propio ser humano…
Por eso la reflexión que hoy hago tiene que ver con la violencia que veo a mi alrededor, y la forma de tratarla.
Jean Jacques Rousseau
Esta semana ha sido «notición» la bofetada de Will Smith a Chris Rock. Una salida de tono en mitad de una gala vista por millones de personas en todo el mundo, en la que el agresor, minutos más tarde de pegar a un compañero por una simple broma (dejemos de lado el debate de si la broma era o no pesada) es premiado con la estatuilla a la mejor interpretación masculina de cine, y aplaudido por todos su compañeros y compañeras.
Lo vimos, lo juzgamos, y ahí se quedó: Chris Rock con su bofetada (que, por cierto, nadie le ha halagado su comportamiento tras recibir el golpe, pero su actitud frente a lo sucedido sí ha sido de Óscar), y Will Smith con la estatuilla en la vitrina de su casa.
Cierre de telón.
Siempre me ha gustado el tenis, pero últimamente me he aficionado más a seguirlo por televisión, tras la victoria de Nadal en el Open de Australia. Y después de años sin ver tenis, ¿qué me he encontrado? A muchos, muchos jugadores mostrando una violencia en la pista, tanto verbal como física (autolesiones) que me hace cuestionarme donde se han quedado la deportividad y la elegancia que caracterizaban a este deporte. Y lo triste es que en este caso tampoco la violencia tiene grandes consecuencias, y los partidos continúan como si no pasara nada.
¿Qué nos está pasando? ¿Por qué normalizamos tanto la violencia? ¿Queremos una sociedad justa, bella, seres humanos que se apoyen y se amen, o queremos un mundo loco en el que las agresiones, sean del tipo que sean, pasen a formar parte de nuestras vidas haciendo de ellas algo tan habitual que ya ni nos afecten?
Vivimos en la era de la tecnología, en la era de la comunicación. Pero nuestras mentes cada vez están más aletargadas, dominadas por la información pasajera que no nos permite pararnos a cuestionar nada, pues mañana ya no es noticia. Y quizá, sin quererlo, estamos trasmitiendo a la nuevas generaciones que todo vale: que puedes ser un número uno del deporte e insultar y pegar sin que pase nada; que puedes ser el mejor actor de cine y agredir como y cuando quieras, y después ser premiado; que puedes invadir un país a tu antojo, matando a personas inocentes, mientras un estadio lleno de seguidores ciegos te ovacionan…
A veces me he dicho a mí misma la frase de Groucho Marx: «¡que paren el mundo, que yo me bajo!». Pero me gusta soñar con un mundo mejor en el que poder vivir sin tener que «bajarme». Un mundo en el que las guerras, la violencia gratuita, las desigualdades, la pobreza, las injusticas y tantas otras creaciones sociales, no existan. Por eso me quedo con «Imagine», de John Lennon:
«Puedes decir que soy una soñadora
pero no soy la única.
Espero que algún día te unas a nosotros
y el mundo vibre como uno»
Y seguiré soñando, y reflexionando, y compartiendo mis pensamientos con quien quiera leerlos, sentirlos, interiorizarlos. Porque a pesar de lo que veo a mi alrededor, sigo creyendo en el potencial del ser humano hacia la bondad, y sigo promulgando una elevación de conciencia que es la única que puede ayudarnos a salir de este mundo loco en el que vivimos.
Este fin de semana se celebra en Navalcarnero, municipio de la Comunidad de Madrid donde resido desde hace un año, la Feria del Libro, en la que tengo la oportunidad de participar junto a mis compañeros/as escritores de la Asociación Literaria de Autores de Navalcarnero.
Además, con motivo de la feria, algunos autores y autoras de la Asociación hemos colaborado en una antología de relatos y poemas, «De amor y desamor», que estará a la venta en nuestro stand.
Yo estaré firmando el domingo día 10, desde las 11 de la mañana a las 14 horas los ejemplares de mis tres libros hasta ahora publicados.
Ellos tienen el don de la palabra.
Les posee,
les abarca,
les rezuma.
Cada una en su lugar,
en su momento,
componiendo altas torres de sentimientos
que no alcanzo a alcanzar.
Ellos son la palabra.
Es su poder, y con él
traspasan fronteras,
muros, corazones,
y almas enteras.
Poetas de aquí y de allá,
de ayer y de mañana,
del frío y de la pasión,
de la ira y del amor.
Poetas, ellos y ellas.
Poetas de santuario y de esquinas,
de tascas,
de papeles doblados en los bolsillos,
arrugados,
hogar de brillantes versos.
Nos llegan al corazón con sus palabras,
directas o indirectas,
y llenan el mundo
(loco, absurdo, castigado)
de belleza.
Poetas, mis grandes poetas.
Seres de la palabra.
Poetas.
Crismitra, 23 junio 2021