¿La destrucción del planeta o el fracaso de la evolución?

Después de mucho tiempo escuchando y leyendo artículos sobre la destrucción del planeta; después de leer a los pro y anti GRETA; después de reflexionar profundamente sobre el tema esta es mi conclusión:

NO ESTAMOS DESTRUYENDO EL PLANETA.

Dejemos de un lado ese mensaje etnocéntrico, egoísta, ignorante, manipulado por las grandes empresas que juegan con nosotros, y démonos por fin cuenta de que ¡SOMOS NOSOTROS LOS QUE NOS ESTAMOS DESTRUYENDO!

El planeta Tierra se formó hace unos 4.400.000.000 años (cuatro mil cuatrocientos millones de años), y el Homo Sapiens (que, quien le puso ese nombre andaba también un poco despistado) lleva sobre la Tierra (que se sepa) 315.000 años… Es decir que la Tierra lleva nada menos que 4.399.685.000 años (es decir, cuatro mil trescientos noventa y nueve millones seiscientos ochenta y cinto mil años) sin presencia del hombre sobre ella… ¿Y de verdad creemos que tenemos el poder de destruirla? ¡ciegos!

No, nos estamos destruyendo a nosotros mismos en un lento pero seguro auto-aniquilamiento. Comemos venenos, bebemos aguas contaminadas, respiramos aire polucionado, nos quedamos poco a poco sin la protección de la capa de Ozono contra los rayos solares… Pero eso no va a destruir el Planeta, no. Nos va a hacer desaparecer a nosotros y a muchas otras especies… pues gracias a la grandeza del Universo, el planeta Tierra seguirá aquí y se recompondrá (sino, el Universo entero colapsaría, ¿o no?).

Así que si queremos que nuestros hijos y nuestros nietos vivan, que puedan respirar sin tener que comprar oxígeno en las tiendas, que puedan comer si desarrollar un cáncer a una edad temprana… ¡SALVÉMONOS A NOSOTROS MISMOS!

EL FRACASO DE LA EVOLUCIÓN

Creamos o no en la teoría evolutiva, o creamos en alguna otra religión que diga que fuimos “creados” a imagen y semejanza del alguien, en vista de los resultados obtenidos en estos 315.000 años como especie, parece que el fracaso evolutivo es más que evidente.

Se dice que somos el eslabón más alto de esta cadena evolutiva a la que pertenecen también los minerales, los vegetales y los animales . A lo largo de esta evolución milenaria hemos desarrollado una consciencia que parece ser que es la que nos diferencia del resto de las mencionadas especies. Es decir, que se supone que somos “lo mejor” que ha creado la evolución (o Dios en su defecto)… Bueno, pues en vista de los resultados obtenidos, parece que la cadena evolutiva ha cometido algún error en algún punto, y que ese animal que se transformó en homo sapiens y que desarrolló la consciencia tiene de todo menos eso, consciencia. Por eso el planeta está sufriendo, por eso nos estamos auto-destruyendo poco a poco, porque no estamos conectados con aquello que nos fue entregado, o que fue evolucionando en nosotros. Vivimos, sin duda, inconscientemente, destruyendo aquello que nos ha creado: la vida, el planeta, la tierra.

Quizá en un futuro ocurra lo mismo con las máquinas y los robots que ahora nosotros estamos “creando”, con esa “inteligencia artificial” de la se empieza a oír hablar tanto. Quizá se vuelvan en nuestra contra, como lo estamos haciendo nosotros contra la naturaleza, y sean esos mismos robots los que nos destruyan, o al menos lo intenten. Suena a ciencia-ficción ¿verdad? A mi la “realidad” en la que vivimos también me lo parece… tristemente…

Pero existe una solución, y es la educación. No solamente la educación medioambiental, sino la educación en consciencia. Hagamos que los chicos y chicas de las nuevas generaciones vivan de manera armoniosa, y que sean conscientes de que, si seguimos el camino que “la modernindad” nos está obligando a llevar, terminaremos desapareciendo como especie en este bello planeta. Cambiemos el discurso de “destruir el planeta” por el discurso de “salvarnos como especie”. Quizá, de este modo, podamos entender mejor la necesidad del despertar de la consciencia…

Con mucho cariño, para y por el planeta y las especies que lo habitan.

Namaste.