En el río de la vida

¿Cuánto avanza esa barca que fluye a contracorriente?

¿Cuan inmenso es el esfuerzo del remero que marcha, lentamente, hacia su destino?

A diferencia de él,

aquel barquero que viaja corriente abajo

fluye sutilmente,

llegando a su destino con una sonrisa complaciente.

Mientras que el remero

que se esforzó en ir en dirección opuesta al río,

cuando llega a su destino se encuentra exhausto,

sudoroso,

vencido.

Sin ánimos ni fuerzas de continuar su camino.

Seamos como el barquero que, feliz,

ha llegado a su menta

sabiendo que ese era el camino correcto.

Fluyamos,

fluyamos en el río de la vida,

y que la corriente sea nuestra guía.

Crismitra @todos los derechos reservados

Autor: crismitra

Viajera, poeta, amante de la India y de la vida, madre. Persona.